sábado, 20 de julio de 2013

La Capa Tornasolada (20.07.13)

La leyenda dice mucho tiempo atrás existió una mujer joven, una mujer lobo. Su cabello brillaba cambiando de tono a la luz de la luna, como el tornasol. Esta mujer tenía un hijo pequeño. 

Su esposo no pertenecía a la tribu del lobo y estaba celoso del respeto que todos sentían por su mujer. Una noche después de soportar los insultos y amenazas de su esposo, la tristeza llenó el corazón de la mujer y mientras veía la luna llena añoró volver a correr por el bosque con sus hermanas, como lo hacía antes de conocer a su marido. 

CC-BY Eneas de Troya @ Flickr
Era un sueño imposible porque nunca podría abandonar al niño, el pequeñito no podía transformarse en lobo y no podía seguirla. Abrazó a su hijo y en cuanto cuando cerró los ojos se despertó dentro de su  sueño convertida en loba. 


Su hijo acurrucado entre su pelaje también despertó dentro del sueño y le pidió, sin usar palabras porque era muy pequeño para conocerlas, que lo llevara a conocer a su familia. 

Ella empezó a correr por el bosque con el niño agarrado del pelo de su lomo, cruzando entre árboles y maleza con gran agilidad hasta llegar a un claro donde encontró a una loba esperándola. Era su hermana mayor. 

Después de lamer a su sobrino, por quien sintió gran cariño en cuanto lo reconoció le preguntó a su hermana que tristeza o alegría la había llamado a ese lugar. La madre recordó que al amanecer tendría que regresar a una vida de maltratos y no quiso hablar de tristezas cuando la alegría del encuentro era tan grande y solo dijo a su hermana: déjalo ser por ahora, déjanos ser felices aquí y ahora. 

La tía loba se quedó en silencio durante unos minutos, y dijo a su hermana que otros deseaban verla y debían ir antes que amaneciera cuando la magia del sueño terminara. 

La vegetación comenzó a desaparecer bajo sus pies. Del paisaje desaparecieron los árboles y la luna, sólo quedaba la noche negra con un cielo lleno de estrellas sobre un suelo duro. Y en todas direcciones más lobas se acercaban. Eran el resto de sus hermanas y sus pelajes cambiaban a escamas y a plumas y a pelo nuevamente y brillaba en tonos tornasolados bajo la luz de las estrellas. Cuando estuvieron juntas se fueron transformando en mujeres pero la su piel seguía recubierta por escamas o plumas o pelo tornasolado. 

Las hermanas estaban felices de conocer a su sobrino. Ellas difícilmente tenían hijos viviendo en estado salvaje, sólo hijas. 

Las hermanas hacen una fogata aunque no había madera ni hojas secas. Y cantaron historias muy antiguas, de los viejos días del lobo y fueron tantas que la luna volvió a tomar su lugar en el cielo para 
escucharlas. 

El fuego se extinguió justo cuando la mañana llegaba, las mujeres vuelven a transformarse en lobas y la hermana mayor dice a la pequeña:  hoy se te cumplirá tu deseo más profundo pero debes de escoger si es 
el deseo de la loba o el de la mujer. 

La joven madre despertó en su casa, con su hijo al lado de ella. Corrió a la cama de su esposo y donde debería haber estado durmiendo el hombre encontró cenizas y entre ellas una capa de pelaje, plumas y 
escamas tornasoladas. 

La gente en el pueblo nunca pensó más en el hombre, o no lo recordaban o pensaban que los habría abandonado, y se alegraron por ella y su hijo y cuidaron de ella a cambio de su consejo. Fue muy querida entre su pueblo adoptivo durante el resto de su vida. Las noches de luna nueva, el niño a vestía la capa y juntos corrían por el bosque transformados en lobos y cuando fue mayor, la única pregunta que nunca 
le contestó fue si este prodigio lo hizo la mujer o la loba.

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viernes, 19 de julio de 2013

Esfera (19.07.13)

CC-BY Candy Tale @ Flickr

Se están volviendo más claros . . . los seres que veo al momento de despertar. Justo en el momento en que abro los ojos, antes de estar consciente por completo. Incluso ahora, cuando extiendo la mano ya no se desintegran.

Ayer sentí uno. Era una esfera dorada, no sólida por completo sino semitransparente formada por hilos y partículas que volaban dentro de los hilos, como si fuera polen.

Extendí la mano hacia la esfera, esperando que se esfumara de inmediato como siempre, pero no fue así: se sentía similar a un campo de fuerza y también flexible, como esos modelos geométricos hechos con lápices y ligas.

Cuando no se fué sentí pánico horrible.

Sentí también como se resistía a desaparecer y después de un segundo ya no estaba.

¿Qué son? ¿Serán lo mismo que lo que veo a veces cuando me doy la vuelta y veo algo en los espejos sólo por un momento?

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jueves, 18 de julio de 2013

Pido ayuda a mis amigas muertas y encuentro una galleta de la fertilidad (18.07.13)

CC-BY Candy Tale @ Flickr
Soborno a mis amigas muertas para que me ayuden a pasar a través del bosque encantado. Es de noche y huesos y otras figuras que no alcanzo a distinguir cuelgan de los árboles como si fueran esferas de navidad.

Llevo arrastrando una maleta que no debo abrir hasta llegar a mi destino: una casa abandonada en el centro del bosque.  No siento el piso bajo mis pies. Es parte del engaño de este lugar.

Por fin llego a la casa, el lugar está lleno de rockstars muertos. Está Jim Morrison, y Hendrix, y Janis, y también Bob Marley, Joey Ramone, Kurt Cobain y Cliff Burton, todos están aquí y tienen una fiesta increíble. Pero no puedo perder tiempo, paso entre Elvis y Shannon Hoon y pongo la maleta sobre la mesa de la cocina.

Cuando la abro lo que me rodea se diluye hasta que me encuentro en un desierto africano y es de día. Corro lo más rápido que puedo en la arena.

Alcanzo a llegar al templo justo a tiempo, los leones que me seguían no atraviesan sus arcos.  Desde ese punto alto contemplo el desierto y veo que no está formado sólo por dunas. Hay listones con ojos, serpientes blancas, animales increíbles se forman en la arena y se desvanecen constantemente.

Empiezo a buscar entre las ruinas, busco la oferta para quedarme o tendré pronto que salir donde los leones me esperan relamiéndose los bigotes, pero en su lugar encuentro una galleta de la fertilidad (que parece a ojos inexpertos sólo una galleta de la suerte). Aunque imagino cual es el resultado, la como y empiezo a tener premoniciones aunque no son muy claras.

Cuando finalmente las imágenes dejan de girar en mi mente, me encuentro en el suelo en la entrada al bosque. No puedo recordar muy bien lo que vi, pero lo intentaré de nuevo. Esta noche.

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miércoles, 17 de julio de 2013

Fraticida (17.07.13)

CC-BY Candy Tale @ Flickr


Tras mis pasos dejo huellas en la arena.
De mis huellas debería manar sangre.
La brisa marina, grieta en el cielo. 
Rayos de sol que me bañan.

Después de años de venganza y sangre.
¿Será el ojo del huracán?

¿Debería arrancarme el corazón y arrojarlo a los perros como sacrificio?

Tan solo vierte tu luz, toma mi cuerpo y llénalo con algo puro.
Aquí me siento quieta, con las manos sobre las rodillas.
Viento, susurra tu canto yo espero serena.

A fin de cuentas, 
Estas manos serenas rebanaron la garganta de mi hermano;
estas manos serenas cortaron su cuerpo en pedazos.

Sangre de mi linaje. 
Los pedazos de mi hermano flotan en mi memoria
como el pacífico mar de aquel día funesto.

Sueño infame que visitas mi mente cada tanto tiempo.
Y entregué mi destino y mi venganza a aquel que ya no está.

Ante el mal, claro que lo sabía, pero 
¿qué se puede hacer cuando la pasión es tu
guía?

Si miraras en mis ojos verías un mar en calma,
y nubes de tormenta en mi pecho.

Sonrío al horizonte.

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martes, 16 de julio de 2013

Diario de Sueños I (16.07.3)

CC-BY Candy Tale @ Flickr
Debido a sus pesadillas, decidió ver a un psicólogo. 

El psicólogo le pidió que llevara un diario de sueños para que fuera más rápido identificar sus símbolos y trabajar sobre de ellos. 

La primera noche se levantó de un sobresalto y no podía recordar lo que había ocurrido, pero describió el lugar dentro del sueño donde se encontraba antes de despertarse. 

La siguiente noche en cuanto entró al sueño volvió al lugar que había descrito y este se había hecho más sólido:  las paredes de las casas tenían textura, cosa que no ocurría con anterioridad.  

Cuando la criatura se acercaba oyó con más claridad sus pasos sobre los adoquines. Despertó sudando como siempre y apenas podía respirar por el nudo que sentía en su garganta. 

Habló por teléfono con su doctor, quien lo tranquilizó e incluso lo animó a registrarlo cuanto antes, para que no se perdieran los detalles.

No escribió nada del lugar esta vez, le parecía tan vívido que no se le ocurrió seguir hablando de él, sería como describir su departamento y los objetos en él. Sin embargo pudo describir mejor a la criatura, supo ahora que tenía pelaje negro y rayas amarillas vivas, y por primera vez supo que tenía seis patas y una boca con pinzas que se abría en un grito que en el sueño siempre lo paralizaba aunque nunca alcanzaba a oírlo. 

La noche llegó, el estaba soñando y el lugar era sólido. Distinguió a la criatura a muchas calles antes de encontrarse con ella. Cuando abrió la boca, esta vez pudo escuchar el sonido grave, sintiendo como rebotaba en las paredes de las casas, como si fuera un ultrasonido rebotando en sus huesos. Fue una estupidez haberse acercado, ahora lo sabía, pero tenía que hacerlo porque si no no podría describir los detalles a su doctor y éste estaría decepcionado, seguramente estaría decepcionado. 

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lunes, 15 de julio de 2013

Riley (15.03.13)

CC-BY Candy Tale @ Flickr
Es curioso que la separación no le diera tanta angustia.  Riley creía que iba a ser peor, que extrañarla sería brutal, como dejar de golpe una adicción. Sin embargo, fue más difícil ajustarse a una rutina nueva que sentir dolor. ¿De verdad había sido el amor de su vida? Ahora ya no le parecía . Extraño es el corazón . . . 

Lo que él no sabía es que durante la noche soñaba las palabras que ella le escribía durante el día. Palabras que además ella nunca se atrevía a enviarle y quemaba al terminar en la estufa. 

Ella sí lo pasaba muy mal, desde la primera noche. Las cartas que le escribía empezaban siendo una disculpa y terminaban siendo una recriminación, o a veces era al revés. A veces llevaban un poco de amenaza de un poco de venganza, pero también un poco de recuerdos, y estos siempre eran muy buenos. Lo malo es que la realidad terminaba asomándose y terminaba mejor prendiendo la estufa de gas y dejando que todo se volviera cenizas, de nuevo.   


El se levantaba y no recordaba nada,  pero la herida que debería haberse abierto y permanecía parcialmente cauterizada por las palabras escritas el día anterior.

Hasta el día que ella decidió parar (decidió que le hacía demasiado daño escribir palabras agridulces para después destruirlas - lo que fue jamás volvería). Mejor así, dejárselo al tiempo.  

Ese día él se despertó empapado en sudor, con una fuerte opresión en el pecho. Se dio cuenta que había pasado más de un año y que recibía la carga de dolor completa que le correspondía. Y buscó el efecto calmante del quizás, de premoniciones o posibilidades infinitas de aquello que pudo ser, pero podría también ser. 

Quiso volver atrás, recuperar el año y no vivir de golpe aquella herida monstruosa. Salió a la calle y buscó una banca en un parque, trató de controlarse un poco

¿Si pudiera volver atrás cambiaría algo? No. Cambiar cualquier cosa significaría arriesgarse a que lo mucho que tuvo y lo poco que le quedó se diluyera.

Se preguntó ¿donde estaría ella ahora? 

El tiempo había corrido, ella no se estaba quieta en un sólo sitio, el tampoco lo hacía. Las inmensas posibilidades espaciales, temporales y metafísicas eran un reto pero no podría hacer otra cosa que intentarlo. 

Volver al hogar sería la tarea que lo salvaría, donde quiera que tuviera que construirlo. 

"El tiempo humano no da vueltas en redondo, sino que sigue una trayectoria recta. Es el motivo por el cual el hombre no puede ser feliz, porque la felicidad es el deseo de repetir." 
- Milan Kundera, La insoportable levedad del ser. 




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domingo, 14 de julio de 2013

Ana (14.07.13)

A Ana era común verla los fines de semana, medio desnuda, con pintura, tierra y yeso pegados al cuerpo, realizando lentos movimientos, mientras una cinta con una grabación del sonido de la lluvia sonaba una y otra vez. De repente soltaba un grito o fingía un desmayo. 

CC-BY Dee Ashlee @ Flickr.
A los pocos minutos se levantaba, y se metía a la regadera. Salía y todo volvía a ser normal, caminaba como persona normal, hablaba como persona normal . . . bueno . . . salvo por su costumbre de llamar psicópatas al resto de la gente normal, y psicópatas de alto nivel a los ejecutivos de las multinacionales que veía en el centro, cuando iba a una la cafetería que estaba a más de una hora y media de la playa, pero donde había muerto de un ataque cardíaco (y no de sobredosis) cierto oscuro y brevemente conocido cantante de alguna subcultura punk muy específica. 

A él estos performancÉS (como les llamaba Ana) le resultaban incompresibles, pero por eso mismo Ana le atraía mucho. Nunca había querido descubrir esas incógnitas, no quería saber la interpretación que ella les daba. Y Ana nunca se preocupó por explicarle lo que esas abstracciones significaban, aunque le molestaba un poco que nunca le preguntara.

La verdad es que Ana tenía pavor a ser común. Por ello "actuaba", por eso se definía como "artista" por ello toda esa plasta de pintura en su cuerpo y gritos y música conceptual cuando la mayor parte del tiempo no tenía nada que expresar. Solo había aprendido el arte de aparentar muy pronto en la vida y había escogido ser un foco de atención, porque le gustaba mucho la atención.

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sábado, 13 de julio de 2013

Serpiente Subterránea que se Muerde la Cola (No. 07)

Devises et Emblemes Anciennes & Modernes (1699)
Hay una serpiente que le está dando la vuelta al mundo por debajo de la tierra. Es muy larga. Su cabeza en un extremo del mundo alcanza a ver su cola en el otro extremo y trata de alcanzarla para morderla. Así que está eternamente girando bajo la superficie de la tierra.


A veces sale en la superficie de los mares, casi nunca surge de la tierra. 

Es atigrada, en colores naranja y negro y su panza es amarilla ámbar. Su cuerpo parece dividido, como si se tratara de vagones de ferrocarril. 

Tiene los ojos amarillos y fríos, astutos e instintivos. 

Es lo que ví justo en el momento de empezar a soñar, en una siesta que tomé el 17 de Enero de 2006.

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viernes, 12 de julio de 2013

¿Y este blog de que se trata? (12.07.13)


Bueno, el Arenero se refiere a Sandman

Supongo que han oído mi historia antes. Yo debería haber sido __________, pero la vida hizo que fuera realmente _______________(algo aburrido).  

Pues bien, en mi caso no hay nada que me guste más que escribir y tomar fotos y no lo hice. Bueno, lo hice pero no me dediqué a ello. No, más bien me dediqué a ello en las pocas horas que podía encontrarme por ahí, y después dejaba escritos y negativos sin revelar por aquí y por allá, en diarios y cajas que nada más estorbaban y se llenaban de polvo y como todo el mundo esperaba algún día hacer algo maravilloso con ellos, sólo que pudiera encontrar más tiempo. 

Ahora estoy tratando de corregir el camino.

¿Y que tiene que ver Mr. Sandman en este asunto?  Bueno . . .  es que soy una soñadora muy prolífica. 




Siempre creí que sería escritora por que mi subconsciente me regala historias y mundos extraños y hermosos prácticamente sin ningún esfuerzo.

No, no no no es así. Lo que pasa es que cuando llegué a la adolescencia y me sentía la niña darky más incomprendida del mundo tuve en la prepa una writting class en la que mi maestra, increíblemente se preocupó más porque escribiéramos sobre nuestra vida y experiencias, que por corregir nuestra horrible gramática. 

Todavía tengo ese diario, las primera semana todas las páginas dicen lo mismo: "Hoy no se qué escribir". Para la segunda semana empecé a escribir mis sueños porque algo tenía que entregar en la clase, y entonces descubrí que me gustaba mucho escribir. 

Al terminar el semestre, mi maestra me escribió una larga carta de despedida, disculpándose porque no daría el curso siguiente y que le pesaba un poco por mí, pero ya no podía seguir en esa ciudad y mejor se regresaría a Canadá.  

Lo comprendí por completo, yo también había llegado de fuera y era una ciudad bastante aburrida y me sorprendía que no hubiera huido antes. También le agradecía lo dedicada que había sido como maestra al contestarnos cada entrada de nuestro diario con observaciones y palabras de aliento y le agradecí mucho que en esa última carta me dijera que era muy buena escribiendo y que no lo dejara de hacer. (Thanks JoAnn!)

Cuando empezó el siguiente semestre pasaron dos cosas. Primero, me tocó una maestra convencional que nos puso a escribir ensayos sobre el aborto y a ponernos marcas de proofreading corrigiendo nuestros diarios, lo cual me enfureció y decidí llevar un diario alterno donde escribiría cosas "realmente importantes". 

Lo segundo fue que por casualidad vi lo que la teacher JoAnn le había escrito a una compañera en su diario: "Ok." "Good Work"en el día a día y en la última entrada sólo un "Good Luck".  Ohhh, mi maestra de escritura realmente pensaba que escribía bien.  

Así que desde entonces no paré de escribir. Tengo todos los diarios y escritos desde que tenía quince años, y este blog es para ya dejarme de idioteces y empezar a publicar mis historias y ocurrencias para que los lea alguien más.



O sea que:

Mi intención es finalmente escribir (o transcribir) todas las historias que tengo en la cabeza o en mis viejos diarios, y por otro lado forzarme a escribir y mejorar, porque sé que a veces apesto, y si sigo metiendo todo en cajas que nadie ve, pues no voy a ningún lado.

Y quien sabe, a lo mejor me vuelvo buena en esto y les gustan mis historias. 



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jueves, 11 de julio de 2013

Hijapias y Maldiciones (11.07.13)

CC-BY-NC-ND 2.0 en www.odisea2008.com
"Maldita la tierra donde los pensamientos muertos viven reencarnados en una existencia nueva y singular, y maldita el alma que no habita ningún cerebro. 

Sabiamente dijo Ibn Staacabad: Bendita la tumba donde ningún hechicero ha sido enterrado y felices las noches de los pueblos donde han acabado con ellos y los han reducido a cenizas. 

Pues de antiguo se dice que el espíritu que se ha vendido al demonio no se apresura a abandonar la envoltura de la carne, sino que ceba e instruye al mismo gusano que roe, hasta que de la corrupción brota una vida espantosa, y las criaturas que se alimentan de la carroña de la tierra aumentan solapadamente para hostigarla y se hacen monstruosas para infestarla. 

Excavadas son, secretamente, inmensas galerías donde debían bastar los poros de la tierra, y han aprendido a caminar unas criaturas que sólo debían arrastrarse."

Las hijapias fueron unos insectos, a los cuales me gustaba llamar mascotas. El texto no me acuerdo de donde lo saqué.



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miércoles, 10 de julio de 2013

Camelia la Ixiana

Emilio Harkonnen estaba impaciente.  

- "¿Cuándo vamos a llegar? Tenemos demasiado tiempo metidos en esta lata." 

CC-BY Sweetie187 @ Flickr
                                                                                                                 
Camelia estuvo a punto de hacer algo de lo cual seguramente se arrepentiría pero recordó que probablemente Emilio jamás había viajado por el espacio en una nave que no fuera de la Cofradía y debía ser muy pesado para él.  Además él tenía los contactos. 

- "Vamos a la mitad del camino y no podemos ir más rápido sin que llamemos la atención y  si capturaran esta nave con  todas estas  máquinas que nos permiten viajar sin Navegante nos ganaríamos una ejecución. Y ni tu nombre bonito te salvaría de esa, Harkonnen." 

La nave parecía un vehículo de superficie, una nave de trabajo que no podría elevarse más alto de la atmósfera. Por dentro era igual, excepto que levantando el tablero de controles había otro más pequeño y lleno de máquinas pensantes,  prohibidas después de la Jihad Butleriana.

"Y además está toda esa especia escondida en los motores.  ¿Cómo les explicaremos eso?"

- "Si . . . ¿cómo les explicaríamos esa?" – Emilio dio un golpe al tablero y Camelia casi se ríe cuando vio que le había dolido. Él se dio la vuelta y fue haciendo pucheros a sentarse a la otra sala. Emilio había pensado que ella no sabía que era un Harkonnen. 

Estaba harta de aguantarlo y faltaba todavía un mes más de viaje.  Recordó como le había gustado cuando se le acercó  en el bar en el puerto espacial donde se conocieron,  pero no sabía fingir y de inmediato supo que estaba coqueteando con ella porque algún antiguo contacto le había hablado de sus servicios de “contratista independiente”.  Ella le dijo entonces que se ahorrara el teatro y le dijera su asunto - "No eres tan guapo como para no tener que pagar, niño bonito." 

El había ofrecido el 10% de las ganancias, lo cual quería decir que no tenía capital y tampoco tenía amigos en los que confiara si la había ido a buscar a ella y casi seguramente había encontrado ese “negocio” por pura suerte.  Al final habían acordado el 60%, que después de restar los gastos era un 45% para ella y un trato justo para los dos considerando el riesgo. A él no le había parecido así pero no tenía opción, era eso o nada.   

- "No es tan guapo para no tener que pagar pero es un poco guapo después de todo."
  
Camelia era una buscadora de soluciones, por eso se le daba tan bien el contrabando. Fue a la habitación donde estaba Emilio y se acostó con él.   

Tuvieron sexo casi todo el resto del viaje y al final se hicieron buenos amigos. Él le contó de su familia y de las intrigas y de cómo a él siempre le dejaban fuera de ellas. Ella le platicó de su planeta natal, de cuando equipo su primera nave y de cómo en su familia no les gustaba mucho la religión.  Incluso le mostró su hobby preferido, un pedazo de metal de más de 20,000 años que lanzaba proyectiles y que ella había reparado para entretenerse tirando al blanco durante las largas esperas en medio de la nada que a veces tienen que hacer los contrabandistas.  

Emilio le decía a veces que terminado el viaje la llevaría a conocer el mundo que ella quisiera. Camelia pensaba para sí que la nave era suya y que no necesitaba que la llevaran a ningún lado pero le empezaba a gustar oírlo, a pesar de su buen sentido común. 

CC-BY Sweetie187 @ Flickr

Finalmente llegaron al planeta Idhun donde se haría el intercambio. Venía la parte más riesgosa: aterrizar sin ser detectados y fingir en el puerto espacial venir del otro lado del planeta a realizar tareas rutinarias. 

Aterrizaron sin problemas y con la autoridad portuaria no habría inconvenientes, los papeles estaban listos y eran bastante más legales que muchas de las otras naves y antes de llegar, Camelia se había encargado de ponerle  un somnífero en la bebida de la mañana, no fuera a echarlos de cabeza el pobrecillo.

El Agente le pidió sus papeles. 

- "Uhm, una Ixiana. ¿Técnico?"

- "Así es oficial. Reportándome a reparar los ductos de una base en el sector 8." 

- "Ya, ojalá la deje bien señorita dicen que es por la mala ventilación que la gente apesta." 

- "Haré lo que pueda, pero si el problema es la higiene de la gente, eso no puedo arreglarlo" – y le sonrió al agente.

- "Y este ¿quién es?" 

- "Es mi ayudante, ¿Quiere que lo despierte?"

El Agente se acercó comparando el documento de identidad contra el sujeto babeante sentado en la silla del copiloto. 

- "No se moleste.  ¿Algo de que declarar?"

- "Bueno, tengo que confesarle algo, llevamos un pequeño cargamento de fruta de la pasión. No de la imitación inocua que venden en los mercados, me refiero a verdadera fruta de la pasión. La encontramos  en un claro en el sector 43 y no pudimos evitar traerla con nosotros, está en el refrigerador. Supongo que tendremos que destruirla antes de ingresar." 

- "Mmmm. Oiga ¿de verdad  funciona como dicen?"

-  "Uuuuy, no tiene idea oficial. ¿Por qué cree que mi ayudante creyó que podía tomarse dos botellas de Vodka Burlevsky sin que le hicieran efecto? Es una pena  ¿sabe? Esa plantita tardó 58 o 59 años en alcanzar la madurez y va a terminar en la basura." 

- "Sabe qué,  le propongo algo, yo puedo hablar con mi gente. Si nos da la mitad de la fruta pasaremos la nave sin prender el escáner y le ponemos el sello y ya está, ¿Qué dice?"

- "Me parece perfecto oficial, es un trato." 

Todo había salido de acuerdo a lo planeado. La fruta de la pasión había costado mucho pero la habían pagado con especia así que no había perdido dinero.  Ahora que los agentes portuarios se habían dejado sobornar podría probar un poco. 

Emilio se despertó malhumorado pero cuando vio que estaban ya dentro se animó y llamó a sus contactos.  En un taller sin nombre al final de un callejón oscuro entregaron el cargamento y se los pagaron.  

Cuando se quedan solos Emilio le dice a Camelia que con ese dinero puede tener la vida que ella quiera.  Le pide que le lleve cerca de Kaitan dónde él finalmente podrá comprar la mano de una Corrino y cambiar su destino. 

Se oyeron siete detonaciones. Cuando apareció el cuerpo de Emilio Harkonen en la mañana los investigadores estaban confundidos con los extraños casquillos que encontraron alrededor. Y del dinero y Camelia, ya jamás se supo nada. 


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De brujas y niñas (9.07.13)

De un sueño del 2 de Noviembre del 2012.

CC-BY Candy Tale @ Flickr
Es la hora más profunda de la noche y se fue la luz, incluso la iluminación pública no funciona. La ciudad está en silencio ¡Por fin! 

Despierto a mi hija. Ella refunfuña un poco pero la convenzo diciéndole que después vamos a comer chocolates. La visto rápidamente con la ropita que encuentro más a la mano. Ella dice que quiere su vestido morado y casi empieza un berrinche así que lo busco y se lo pongo.

Bajamos por el elevador, con ella en mis brazos y  platicándole cuentos en susurros. No quiero despertar a nadie.

Cuando salimos, no alcanzamos a ver nada, pero para ir al parque sólo hay que cruzar la calle.  Ahí, una vez que se han acostumbrado tus ojos a la penumbra puedes distinguir las formas. Afuera es imposible, los edificios altos en calles estrechas bloquean toda la luz de la luna.

Caminamos dentro. Llegamos a un monumento en el centro del parque. Es  piramidal con cuatro caras alargadas y truncas y está  oscurecido por hollín. Hay un busto encima que ve hacia el centro del parque. Creo recordar que es un héroe patrio pero me parece muy siniestro para serlo, me parece que tiene el rostro de un dios o un demonio.  Damos la vuelta para pararnos frente a él. 

Mi hija está muy asustada y quiere irse pero por instinto no hace ruido y solo se aferra a mi. Quizás con dos años es demasiado pronto para ella, pero nunca se sabe si mañana estaré ahí para enseñarle el lugar y quiero que no tenga miedo para que pueda utilizarlo si lo necesita. Y no siempre funciona, sólo cuando es de noche, y en ciertos días, como hoy que es día de muertos, y a veces además se necesitan ciertas fases de la luna. Es todo un rollo. 

Frente al busto digo algunas palabras sin sentido, mezcla de encantamiento y mantra. No voy a hacer todavía el Ritual, sólo estoy recordando las palabras y mostrándoselas a mi hija.  

Detrás de nosotros, hacia donde ve el rostro de la estatua hay otro pasillo central y principal que cruza el parque. Puedo sentir como cambia, y se crean desniveles con escalones de tierra y techos con cúpulas hechas de árboles y oscuridad. Es algo que no me esperaba, pero en estas noches siempre hay sorpresas. 

Vamos hacia allí y mi hija se aprieta más contra mi. Llego a un descanso, que tiene puertas orientales antiguas abiertas de par en par (quizás estoy en el jardín del León de Jade de nuevo). Dan acceso a cuatro escalones que suben a otro descanso cubierto con una cúpula, y frente a mi sigue el parque, en otra realidad superpuesta. El nuevo descanso parece más amplio que el corredor del parque y siento curiosidad para ir. A mis espaldas percibo el movimiento de criaturas entre las sombras.

- "Vámonos a dormir, corazón." Y mi hija asiente con la cabecita. 

Después de unos minutos, mi hija está en su cama durmiendo y yo estoy entrando sola al parque y me encuentro con un compañero de trabajo. Este compañero de trabajo pone el brazo alrededor de mi espalda y caminamos juntos, me pide que por favor haga un ritual.

Yo accedo, aunque no tengo ganas. 

(Odio que se metan los compañeros de trabajo en mis sueños, me los echan a perder).

Caminamos hacia el centro del parque, hasta llegar al cuarto de cantera.  Frente a mi hay un bote de metal que tiene fuego, que apenas ilumina la noche densa.  Voy a hacer el ritual pero ahora veo que hay indigentes dormidos o peleando entre sí y basura tirada (botellas de plástico y latas y papeles.) Todo esto me distrae, y no tengo ganas de seguir, pero mi acompañante me lo vuelve a pedir.

"Okey, lo haré" -, le digo y pienso en mi hija, quisiera mejor estar con ella y abrazarla.

Empiezo a decir las palabras frente al fuego y con una madera puntiaguda me pincho la palma de la mano, y se abre una pequeña herida de la que no sale casi nada de sangre. Esto es un problema, se necesitan gotas de sangre para hacer el Ritual, de preferencia gordas y oscuras. 

Vuelvo a pincharme más fuerte y empiezo a decir nombres, pero estoy distraída y no puedo recordar bien las palabras.

– "Un momento.  Voy a empezar de nuevo".   Y cierro los ojos.

Empiezo a recitar los nombres de nuevo y por cada nombre que digo me pincho la mano y el antebrazo para sacar una gota de sangre. Una gota de sangre por cada nombre. Algunos dueños de esos nombres tendrán buena fortuna y otros la pasarán mal. No soy yo la que decide a quien le va a ir bien y a quien le va a ir mal, eso ya está escrito, yo sólo les doy impulso para que cambien al mundo.  

No hay muchas personas que puedan hacer lo que yo hago, y es una pena, porque es muy necesario, pero cuando regreso al edificio de departamentos donde voy a pasar el resto de la noche me siento rara e incómoda con todo. Cómo cuando vuelves a un lugar de tu niñez que recordabas maravilloso y te das cuenta que está en muy malas condiciones o que simplemente no es como vive en tus recuerdos.  Así me siento ahora con el Ritual.

Tengo sueño, beso a mi hija y me voy a la cama. 


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lunes, 8 de julio de 2013

Mañana (08.07.13)

CC-BY Candy Tale @ Flickr

Carolina se miró en el espejo del baño. No había nada extraño con ella, veía a una chica de 18 años con los ojos un poquitín separados pero común y corriente.  

- "No me cambiarán. No señor, sigo siendo yo misma."

Entonces percibió el olor ácrido y el siseo sigiloso de mil patas. 

Suspiró. Apretó el marco del espejo contra la pared y por lo menos un ciento de cucarachas pequeñas salieron huyendo hacia el orificio, coladera o rendija más cercano.  

- "Bueno, quizás ustedes si lo hagan." 

Presionó con la palma abierta unas dos o tres veces más el espejo en diferentes puntos para oírlas tronar. Ya se había resignado a que no podría ganarles la guerra (ellas eran demasiadas), pero causaría todas las bajas que le fuera posible. 



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