miércoles, 6 de noviembre de 2013

La Torre (06/11/13)

Villard de Honnecourt, Carnet de Dessins, Aprox. 1230 d.C.
SSswwiiiich, SSwwaaach, el carro derrapa de un lado a otro en el camino de tierra, pero yo no voy a bajar la velocidad.  Mis latidos me distraen, no puedo tener un hilo coherente de pensamientos, así que trato de no pensar mucho. "No te desarmes, no te desarmes" le digo a la chatarra que manejo.

Respirar me cuesta tanto. Y hay que llegar puntuales. Creo que estoy entrando en crisis. Y quizás el tipo que viene sentado a mi lado sea un psicópata. Quizás esta preguntándose si yo soy una psicópata . . . ¿Le digo algo?

Él no ha dicho una sola palabra.

Lo encontré donde iniciaba el camino de tierra, pedía aventón con una cartulina escrita a mano que decía "Apocalipsis". Dejé que se subiera, me pareció lógico.

Gracias a Cesar Ojeda de Odisea2008 por publicarlos
Casi es de noche, el sol está bajando y finalmente vemos una torre. No podemos seguir adelante. Bajamos del auto y caminamos. Hay muchas personas. Todos están buscando un lugar para entrar a la torre aunque algunos ya han montado campamentos en el exterior. Parece que no hay puertas para entrar.

Aparece un monje con traje de franciscano y se dirige al hombre que traje. Mi acompañante pone un brazo en mi hombro y le dice su nombre al monje. Por alguna razón no puedo recordar que dijo dos segundos después y me doy cuenta que tampoco recuerdo su rostro. Lo he mirado un montón de veces, pero siempre olvido su rostro y no podría reconocerlo en la calle.

Nos acercamos lentamente a la torre y nos damos cuenta de que hay muchísima actividad.  Están montando picas y excavando túneles. El monje nos lleva a través de una fila de gente que cruza poco a poco y de uno por uno la pared de piedra de la torre.

El monje dice a mi acompañante, "La mayoría utiliza la entrada de arriba, espero que la multitud no se desespere o tendremos que cerrar la puerta de abajo definitivamente".

Volteo arriba y veo que hombres con alas vuelan en círculos como gavilanes para entrar finalmente por las ventanas.

Yo no creo en ángeles. Los llamaré ángeles.

Sabía que tenía que estar ahí, pero ahora no puedo recordar porque había parecido tan importante. Creo que hay algo mal con mi cerebro y estoy sufriendo amnesia como mecanismo de defensa, quizás debería aceptar que es el fin del mundo de una vez por todas.

Al llegar al frente de la fila, entramos en la torre ante la  mirada de reproche de todos los que han esperado formados durante horas o tal vez días. Subimos unas largas escaleras hasta llegar a la sala de lectura de una biblioteca, y me acuerdo los libros de Borges y de Sean Conery en el Nombre de la Rosa. Y tengo la duda si lo que estoy viendo existe o lo está fabricando mi mente.

Esta lleno de ángeles y humanos, sentados en escritorios de copistas. La gente normal come sándwiches. Los ángeles discuten. Hay mucho ruido y desorden porque son demasiadas personas. Los ángeles siguen entrando por la ventana.
 
Mi acompañante me dice que coma un sándwich, que trate de dormir.  Pienso en mi familia, pero no la recuerdo. No sé si tengo hermanos, o si mis padres viven, ni donde crecí. Empiezo a llorar, pero creo que no siento nada en realidad.

Basado en un sueño que tuve el 18/09/2005.


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